Cuando era niño, madres, padres, profesores, abuelos, tíos, vecinos y cualquier persona mayor eran autoridades dignas de respeto y consideración.
Cuanto más próximos a nosotros o más viejos, más afecto y cariño.
Inimaginable responder maleducadamente a los más ancianos, maestros o autoridades…
Confiábamos en los adultos porque todos eran padres, madres o familiares de todos los chicos del barrio, de la cuadra, de la ciudad…
No teníamos televisión, computador ni consolas de juego, pero el día se nos hacía corto.
Nos gustaba jugar pichangas en la calle y ser perseguidos por la policía…
Podíamos pasar al lado de un grupo de jóvenes reunidos en una esquina, sin peligro alguno…
Arrasábamos con lo que nos ponían en la meza para comer, pero no habían niños obesos…
"El ultimo que llega es un tonto!!!" era el grito que te hacia correr como un desaforado.
Para transformar tu "bici" en una poderosa "moto" solo había que colocarle un globo o papel brillante entre los radios de la rueda.
Jugábamos con juguetes de madera pintados con pintura con plomo y nunca tuvimos problemas.
Las puertas de las casas se mantenían abiertas, en donde un amigo pedía permiso y nos llamaba para salir a jugar.
Nuestras ventanas no tenían protección.
“Llevar un arma a la escuela" significaba que te habían atrapado con una honda.
No había nada que fuera mas lindo y "prohibido" que jugar en la calle.
Descubrías tus nuevas capacidades y habilidades a causa de un “A que tu no puedes?".
"Ladrones y Policías" era sólo un juego y mucho mas divertido ser ladrón que policía.
Si nos portábamos mal sabíamos el castigo que teníamos ganado, que podía ser un coscorrón, un tirón de orejas, un tirón de pelos, unas palmadas o un par de correazos. Esto según la “gracia” realizada, pero nunca demandamos a nuestro padres por ello…
Los "globos de agua" eran la más moderna, eficiente y poderosa "arma" que se había inventado.
Teníamos miedo apenas de lo oscuro, de los sapos, de las películas de terror…
Hoy me dio una tristeza infinita por todo lo que perdimos.
Por todo lo que mis nietos un día temerán.
Por el miedo en la mirada de los niños, jóvenes, viejos y adultos.
Derechos humanos para criminales, deberes ilimitados para ciudadanos honestos.
No tomar ventaja
es ser idiota.
Pagar deudas al día es ser tonto… Amnistia para los estafadores…
¿Qué pasó con nosotros?
Profesores maltratados en las aulas, comerciantes amenazados por traficantes, rejas en nuestras ventanas y puertas.
¿Qué valores son éstos?
Autos que valen más que abrazos.